La unión de costurero se gesta con un grupo de bordadores y nace desde el Centro de Memoria Paz y Reconciliación de Bogotá, para visibilizar a las víctimas del conflicto armado en Colombia, este proceso inició por víctimas del conflicto y en el (2015) tomó un giro para toda la comunidad en general, permitiendo expresar la memoria histórica individual y colectiva a través de las telas, realizando una reconstrucción emocional de los participantes.